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Reunidas en Barcelona las ONGs del Mediterráneo convocadas por MED Forum, Red de ONGs del Mediterráneo para la Ecología y el Desarrollo sostenible para debatir la Agenda MED Forum 2000 durante las sesiones del V Forum Ambiental del Mediterráneo organizado por EcoMediterrània (España), con el objetivo de establecer el Programa de las ONGs del Mediterráneo para un desarrollo sostenible, después de dos días de debate aprueban la siguiente DECLARACIÓN: Constatamos que el Mediterráneo dispone de unas condiciones medioambientales -clima, diversidad biológica, recursos naturales- que lo hacen un lugar ideal para la vida, lo que ha permitido que, desde tiempos muy remotos, pueblos venidos de tierras muy lejanas lo hayan elegido para establecerse, modelando con el paso del tiempo un patrimonio histórico-cultural tan valioso como el patrimonio natural sobre el que se asienta. Afirmamos que la cuenca mediterránea es la cuna de las civilizaciones más antiguas y arraigadas de nuestro planeta y de tres de las religiones más influyentes del mundo, -la cristiana, la musulmana y la judía- y que es el lugar donde se han producido los encuentros bélicos más contundentes, las invasiones más asimiladoras y las colonizaciones más continuadas, donde han surgido los dogmatismos más antiguos y más modernos y donde hemos padecido la intolerancia más sangrienta con la Inquisición, el nazismo o los integrismos modernos. Pero a su vez, el Mediterráneo es la cuna de la democracia, de la sociedad del bienestar y de los períodos de libertad más importantes de los que ha disfrutado la humanidad. Constatamos que el Mediterráneo es la zona que atrae más a los ciudadanos del mundo -uno de cada tres turistas mundiales nos visita- por la bondad de su clima, por la belleza de su paisaje, por su rico patrimonio histórico-cultural y por los extensos espacios de libertad de los que gozan amplias zonas de este mare nostrum. A lo largo de toda la costa se ha producido una gran concentración demográfica estable y de paso. La franja litoral, una zona de unos 50 Km., está ocupada por unos 140 millones de habitantes estables, a los que hay que añadir casi 200 millones de turistas procedentes del interior de los propios países ribereños y de otros, principalmente del centro y norte de Europa. Rechazamos la degradación continuada del entorno natural y las agresiones permanentes al patrimonio cultural. La especulación del suelo, especialmente de la primera línea de mar, es la principal depredadora de los espacios de mayor valor ecológico. Las construcciones que degradan el paisaje, las concentraciones urbanas ubicadas sobre espacios que disponían de una belleza inigualable, las zonas húmedas transformadas en marinas, las zonas dunares arrasadas y edificadas, o los palmerales costeros sustituidos por bosques de apartamentos, son el exponente del triunfo del beneficio a corto plazo, que favorece sólo a unos pocos, sobre el patrimonio natural y cultural que se le ha robado a la comunidad actual y a las generaciones futuras. Queremos dejar constancia de algunos datos que reflejan la actual situación de la cuenca mediterránea: 1. El carácter de mar cerrada que tarda más de 90 años en renovar sus aguas. 2. La existencia de más de 46.000 Km. de costa, rocosa en su mayor parte y con unos escasos 3.000 Km. llanos. 3. Una población en crecimiento, con 410 millones de habitantes de los que el 37% habita en el litoral, que representa tan sólo el 17,5% de la superficie. 4. La existencia de una rica biodiversidad con graves riesgos y amenazas: 5. Unos recursos internos de agua repartidos de forma desigual: el 74% en el norte, el 21 % en el Este y el 5% en el sur y con una demanda con grandes desequilibrios: 72% agricultura, 17% industria y 10% para consumo humano.
Manifestamos nuestro apoyo a los contenidos del Convenio de Barcelona para la protección del Mediterráneo, aprobado en 1976 y modificado en profundidad en 1995, así como a los Protocolos que lo desarrollan y denunciamos la falta de voluntad política de la mayoría de los estados miembros por aplicarlos, como pone de manifiesto el hecho de que, en el día de hoy, 6 de 7 tratados (el convenio y 5 protocolos) no hayan sido ratificados por un número suficiente de estados como para que entren en vigor. Reclamamos la inmediata ratificación de las modificaciones del Convenio, de los Protocolos modificados y de los nuevos Protocolos, que permitan su inmediata entrada en vigor, sobre todo del Programa de Acción Estratégico sobre la lucha contra la contaminación causada por actividades en tierra (PAE-97) donde se fijan plazos concretos y presupuesto para mejorar la situación del Mediterráneo. Reclamamos un mayor apoyo a la región mediterránea por parte de la Unión Europea, iniciado con la Conferencia Euromediterránea de Barcelona en 1995 y concretado en el Programa MEDA. Consideramos que todos los programas para el Mediterráneo deben contemplar la región en su conjunto, potenciando la idea de mediterraneidad e impulsando el co-desarrollo de toda la zona. Proponemos que el Programa MEDA sea dotado de 400 MECU para la ejecución del PAP (SMAP) durante los próximos 5 años y que como mínimo un 10% de la ayuda por acuerdos bilaterales sea destinada a medio ambiente. Instamos a la Unión Europea a crear un MEDA-ONG dotado de 20 MECU. Reclamamos un compromiso político de las instituciones internacionales y nacionales más decidido en la aplicación de los grandes convenios internacionales y una mayor aportación de los programas internacionales para mejorar el medio ambiente de la cuenca mediterránea e impulsar un desarrollo sostenible en la región. Deben desarrollarse especialmente los Convenios de lucha contra la desertización, Biodiversidad, Cambio Climático, Ramsar y los programas, agencias y organismos internacionales, como el PNUMA, PNUD, FAO, UNESCO, OMI, MARPOL, FMAM (GEF) y METAP, destinando fondos para realizar proyectos concretos con la participación de las ONGs.
Se debe establecer un marco de cooperación regional para luchar contra las profundas desigualdades existentes en la región y que permita un desarrollo económico sostenible capaz de avanzar en la superación de la pobreza como el mejor camino para ejercer las libertades y consolidar la paz en toda la región, donde la transformación de la deuda en mejoras ambientales y de desarrollo sostenible debe ser atendida por los países desarrollados. Proponemos un Plan de acciones prioritarias, centrado en seis temas principales: que junto a otras acciones necesarias, tales como la lucha contra la contaminación atmosférica, la energía, el transporte, los bosques, etc., centrarán las actuaciones de las ONGs del Mediterráneo, tanto en la interlocución internacional, como en los proyectos de cooperación, las campañas divulgadoras, la educación y la información ambiental, así como en las acciones para favorecer la participación de la sociedad civil. Proponemos como acciones prioritarias respecto a la gestión integrada del agua: 1. Establecer una estrategia mediterránea sobre la gestión integrada del agua que debería concretarse antes del 2002 en un nuevo Protocolo dentro del Convenio de Barcelona para la protección del Mediterráneo, que debería completarse con Planes Hidrológicos nacionales y de cuenca a más tardar el 2004, que permitan satisfacer las demandas protegiendo este recurso natural escaso. Proponemos como acciones prioritarias respecto a la gestión integrada y sostenible del litoral: 1. Promover un nuevo Protocolo del Convenio de Barcelona que contenga medidas reguladoras y legislativas que impulsen leyes nacionales que permitan una gestión integrada y sostenible de las zonas costeras y aprobar planes regionales y locales de ordenación del litoral antes del 2005. Proponemos como acciones prioritarias para la lucha contra la desertización: 1. Aprobar antes del 2002 una estrategia de lucha contra la erosión y desertización a nivel de cada estado mediterráneo basado en el Convenio de lucha contra la desertización y en el capítulo 12 de la Agenda 21, así como realizar programas a nivel regional y local con la participación de todos los sectores implicados, especialmente las ONGs. Proponemos como acciones prioritarias para la protección de la biodiversidad : 1. Elaborar de forma participativa estrategias, planes y programas nacionales para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica por todos los estados ribereños del Mediterráneo Proponemos como acciones prioritarias por un turismo sostenible en la cuenca mediterránea: 1. Evitar la masificación y la concentración turística respetando la capacidad de carga del territorio. Para conseguirlo el turismo debe ser planificado con criterios de sostenibilidad, para que sea ecológicamente viable a largo plazo y socialmente justo en cuanto a la redistribución de la riqueza que genera para que no provoque una desestructuración social allí donde se instale. 2. Difundir los ejemplos de turismo sostenible, tanto a nivel amplio como focalizado, para motivar su implantación a nivel general. El "MED Project ULIXES 21" establecerá un programa desde la Red MED Forum que servirá para difundir estos ejemplos por todo el Mediterráneo a través de su página web. Proponemos como acciones prioritarias para una gestión de los residuos: 1. Elaborar antes del año 2000 una Estrategia de gestión integrada y sostenible de los residuos urbanos, industriales y peligrosos a nivel de la cuenca mediterránea que sirva de base a los diferentes estados para la realización de planes y programas de residuos a nivel nacional, regional y local. Esta estrategia tendrá como objetivo implementar una gestión integrada de los residuos basada en la reducción en origen, la recogida selectiva, la reutilización, el reciclaje, el compostaje y el tratamiento ambientalmente aceptable de los desechos.
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